Oficios de piedra y hierro con memoria
Los canteros trazaban líneas con cordel, plomada y sentido común, fijando varillas de hierro que reciclaban de herramientas gastadas. Sin tablas impresas, calibraban observando el paso del sol durante semanas. Cada pieza nació de manos locales, adaptada a la pared disponible, a la latitud intuida y al trabajo diario.